Directrices para recibir la Indulgencia Plenaria durante el Año Jubilar

Indulgencia Plenaria

Indulgencia Plenaria

Todos los que amamos el Santuario, y pensamos que es un lugar de gracias especial, este año recibimos el don de que ese perdón, que se nos regala con las indulgencias, esté unido a un momento de estar allí junto a María. Es un regalo que queremos abrir a toda la Iglesia, a cualquier persona que llegue a nuestros Santuarios, a todos los peregrinos.

Los lugares de gracias son lugares santos. Nuestros Santuarios de Schoenstatt son lugares santos, lugares donde la presencia de Dios es muy especial. María un día estableció allí su morada para siempre y, desde hace casi cien años, derrama abundantes gracias. En este año jubilar, esa grieta que une a Dios con los hombres, se abre más todavía. Por eso podemos recibir el don de la indulgencia todos los días si lo deseamos durante este año jubilar como así ha sido decretado por el Papa Francisco: «El Sumo Pontífice concede la indulgencia plenaria que se ganará con las acostumbradas condiciones (confesión, comunión eucarística y oración por las intenciones del Sumo Pontífice), a todos los miembros de la Obra de Schoenstatt y a otros fieles Cristianos que estén celebrando el jubileo, sinceramente arrepentidos, unidos de corazón a las finalidades espirituales del Año de la Fe. Podrá ser obtenida desde el 18 de Octubre del 2013 hasta el 26 de Octubre del 2014 por cuantos participen en algunas de las celebraciones del Año Jubilar o realicen algún piadoso ejercicio o al menos dediquen un adecuado espacio de tiempo a piadosas meditaciones». Es una brecha abierta entre el cielo y la tierra por la que se derrama la gracia de Dios. Llegamos al Santuario, descansamos en María, y nos dejamos tocar por la gracia del lugar santo. Basta con un momento de oración, un encuentro personal con María. (Fragmento tomado de la carta escrita por el padre Carlos Padilla, Sacerdote de Schoenstatt de Madrid, España)

Para obtener la Indulgencia Plenaria

Para obtener la indulgencia plenaria debe tener la actitud correcta para recibir este don. Nos dice el decreto que el que pide la indulgencia debe estar sinceramente arrepentido de sus pecados y debe poner su corazón en armonía con las metas espirituales del año de la fe.

Con una sola confesión sacramental puede ganarse varias indulgencias plenarias; en cambio con una sola comunión eucarística y una sola oración por las intenciones del Papa, solo se gana una indulgencia plenaria. Las tres condiciones pueden cumplirse unos días antes o después de rezar o hacer la obra que incorpora la indulgencia, pero es conveniente que la comunión y la oración por las intenciones del Papa se realicen el mismo día.

Condiciones que se tienen que cumplir
  • Confesión Sacramental (dentro de un intervalo de 2 semanas)
  • Comunión Eucarística
  • Oración por las intenciones del Santo Padre rezando:
    • El Padre Nuestro
    • El Credo
    • Invocar a la Madre, Reina y Victoriosa Tres Veces Admirable de Schoenstatt
La indulgencia plenaria puede ganarse unicamente una vez al día.
Puede obtener la indulgencia para si mismo o para algún difunto

Oraciones que debe rezar al pedir la indulgencia

Oraciones por las intenciones del Santo Padre
Credo Padre Nuestro Invocación
Creo en Dios Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra.Creo en Jesucristo, su único hijo, Nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucito de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eternal. Amén. Padre Nuestro, que estas en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén. Madre, reina y Victoriosa tres Veces Admirable de Schoenstatt, ruega por nosotros
Otras oraciones
Gloria Ave María La Pequeña Consagración
Gloria al Padre, al Hijo y al Espiritu Santo, como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amen. Dios te salve María. Llena eres de gracia: El señor es contigo.Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre: Jesús.Santa María, Madre de Dios, ruego por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. ¡Oh Señora mía, oh Madre mía!Yo me ofrezco todo a ti, y en prueba de mi filial afecto te consagro en este día mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón: en una palabra, todo mi ser.Ya que soy todo tuyo. Oh Madre de bondad, guárdame, defiéndeme y utilízame como instrumento y posesión tuya. Amén.
Confianza
En tu poder y en tu bondad fundo mi vida, en ellos espero confiando como niño.Madre admirable, en ti y en tu Hijo en toda circunstancia creo y confió ciegamente. Amén.

Enlace al decreto

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