Mensaje de la Hermana Verónica – 1ra. Parte

Hna. Veronica

Hna. Veronica

Nuestro Padre Fundador: Padre, Fundador y Profeta

18 de julio de 2014

“Padre tu Alianza nuestra Misión.”

I-          Estamos a solo 3 meses para la gran celebración del Jubileo  número 100 de la Alianza de Amor y del Santuario Original como lugar de gracias y de peregrinación. Es para mí una gran alegría poder compartir con ustedes esta breve reflexión sobre nuestro Padre y Fundador. Voy a compartir tres aspectos de su vida y obra que considero la clave para entender la grandeza de nuestro Padre y Fundador esto es: El Padre como Padre, como Fundador y como Profeta, mensajero de Dios.

 ¿Quién es el Padre Kentenich?

Si se pregunta a cualquier persona que este conociendo el Movimiento de Schoenstatt puede que conteste: El Padre Kentenich es el Fundador del Movimiento de Schoenstatt. Eso es correcto. Eso está muy bien. Pero si preguntásemos a un grupo de miembros de la familia de Schoenstatt, ¿cuál sería la respuesta? Si le preguntáramos a…,

Esta pregunta permanece vigente y nos interpela a cada uno de nosotros, que llevamos 2, 5, 10, 20 o más años en Schoenstatt.

En la homilía de Monseñor Tenhumberg en la Misa de funeral de nuestro Padre y Fundador el 20 de septiembre de 1968 nos dice que la vida del padre y Fundador es la carta de Dios escrita para la familia de Schoenstatt. Es muy difícil leer todo el libro de la vida del Padre, pero Monseñor lo resume en 3 capítulos:

1er capítulo: Dios es el Dios de la vida, Dios es el Dios de la vida y de la historia. Así el padre fundador se convirtió en el gran mensajero de  fe práctica en la Divina Providencia. Cuando se le llamaba Padre él lo permitía únicamente cuando se buscaba en él un trasparente de Dios.

2do capítulo de la vida del Padre: Es la alianza de amor con María. Nuestra alianza de  amor es la realización de nuestra alianza bautismal, es un sumergirse en esa alianza santa en la que Cristo está unido a su Iglesia y en  la que toda la humanidad pertenece a la Santísima Trinidad. Para el padre el amor a María sin santidad de la vida diaria, carecía de validez, no es verdadero.

3er capítulo de la vida del Padre: La misión de Schoenstatt para La Iglesia de los nuevos tiempos: él quiso darle a la Iglesia el hombre nuevo y una comunidad nueva ambos impulsados por la fuerza universal del amor. El hombre nuevo es todo lo contrario al hombre masa: este último es un hombre sin vínculos ni raíces, desmoralizado, brutalizado, des-espiritualizado y demonizado.

El padre quiso regalar a la Iglesia hombres y comunidades quienes por el vinculo de la consciencia, y sin ser forzados o manipulados exteriormente: en generosidad y libertad, consideran el cumplimiento de la voluntad de Dios como su ley suprema, la fidelidad y el amor al servicio de la Iglesia como su precepto más íntimo y la preocupación por todos los hombres y su eterna salvación, como la norma obligatoria de su vida.”

A-      El Padre Fundador como Padre

El Padre José Kentenich fue, es y será el Padre y gestor de la Obra de Schoenstatt. No hay sustituto del Padre. Él es la cabeza supra-temporal de la Obra y de la Familia de Schoenstatt para todos los siglos por venir. Su obra, la obra que Dios le encomendó fundar consta de más de 20 comunidades, todas ellas vinculadas por la fuerza unitiva de la Alianza de Amor con la MTA de Schoenstatt. El Padre Fundador ejerció la función y tarea de padre y guía espiritual de la Obra de Schoenstatt en el sentido más pleno desde  el 18 de octubre de 1914 cuando en el Pre-fundación de Schoenstatt dice a los jóvenes seminaristas: “Me pongo, por lo tanto, enteramente a su disposición, con todo lo que soy y tengo; con mi saber y mi ignorancia, con mi poder y mi impotencia, pero, por sobre todo, les pertenece mi corazón.”

El Padre no se está refiriendo a una relación sentimentalista, sino que por encima de cualquier situación está su tarea de padre y director espiritual de las almas a El encomendadas.

Su preocupación de Padre va allá: donde se encuentran sus jóvenes discípulos en el salón de clase o en el  frente de batalla. La misión de ser Padre alcanzó su madurez en Dachau – en el campo de concentración donde el ofreció su libertad exterior para que Dios regalara a la Familia de Schoenstatt de aquel tiempo y para todos los tiempos la libertad de los hijos de Dios, desde allí él pudo ser Padre, Guía Espiritual y Director de Retiros para los sacerdotes que se encontraban allí y para la familia de Schoenstatt fuera del campo.

Durante su exilio de 14 años en Milwaukee el Padre pudo ser padre de todos los que venían a él, regalándoles la realidad de Dios como Padre misericordioso y la experiencia  de que somos hijos pequeños y débiles, pero dignos de la misericordia del padre.

Tenemos muchos ejemplos que dan a conocer la calidad humana y de Padre de nuestro Fundador.

1- anécdota

Uno de jóvenes en el seminario sufría por las noches de frio. En una ocasión que fue a hablar con el Padre, el Padre le pregunto  que era aquello que le resultaba más difícil en el seminario: el joven contestó Padre durante las noches pasaba mucho frio. El padre se levantó de su asiento y se dirigió a su habitación y apareció con una frazada que regaló al joven.  El joven contento se despidió. Así podemos imaginar que el Padre tendría que pasar frio.

2- anécdota

Cuenta una de nuestras hermanas que fue enviada a las misiones en Argentina que cuando ella se encontraba en el noviciado en Alemania le tocaba la tarea de llevarle la cena al Padre. En una ocasión el Padre le pregunto: ¿Qué es lo más difícil para usted en el noviciado? Ella le contesto al Padre que ella siempre con hambre, pues eran tiempos de guerra. El Padre le dio el pan que le habían enviado para su cena y le dio: Vaya cada noche al sótano y coma un pancito y una manzana.

3- anécdota

A una de las secretarias del Padre en Milwaukee, Wisconsin el Padre le recomendó que fuese a hacer el examen para obtener la licencia de conducir. La joven con cierta reserva le dijo al Padre que no tenía el dinero solicitarla. El padre le pregunto qué cuanto tenía que pagar. Ella le dijo que cinco dólares. El Padre le dijo recemos para que la Mater nos envié los cinco dólares. Al día siguiente una señora que el Padre conocía le entregó un sobre con exactamente cinco dólares. El Padre le dijo a la joven secretaria aquí están los cinco dólares vaya ahora mismo a tomar el examen  de conducir. Ella le contestó pero padre yo no me siento preparada. El Padre le contestó usted toma el examen y el Padre reza.

4- testimonio sobre el Padre en la fecha de su muerte

Dilexit Ecclesiam página # 98-99

Hna. Verónica

Presione aquí para ir a la segunda parte de esta charla.

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